23.12.13

PRESTAR UN LIBRO, la historia que no siempre tiene UN FINAL FELIZ.

A sabiendas que luego de las fiestas, todos nos vamos de vacaciones, o a donde sea que vayamos, decidí hacer el llamado materno para que todos mis hijitos libritos acudan a mí. Pasa el año y si nos olvidamos puede que muchos de los libros que prestamos jamás vuelvan.

Pues fueron llegando mis libros, otros tuvieron que ser rescatados en persona (con alguna excusita de una tarde de mates de fin de año). Llegaron, al fin, algunos intactos, otros... otros, en tal estado que merecen, en éste caso fue solo uno, una entrada en mi humilde blog.

Le presté El Nombre del Viento a un amigo, alguien que lee en la cama, en la ruta (cuando se detuvo el auto, no se asusten), mientras espera que algún pez pique en el medio de algún río, mientras descansa los pies en alguna orilla; en fín, se lo presté a un viajero con todas las letras. El tema es que al parecer usó a mi pobre libro de zapatilla... porque me ha llegado de una manera que se me cayó la mandíbula cuando lo vi, sí, como en los dibujos animados.

Ya había recibido prestamos de libros por parte de él, y veía el leve trato o consideración que les daba. Pero nunca, nunca imaginé que mi libro llegaría doblado (porque parece que se le cayó al río, ni quisiera pensar al hinodoro, porque éste lee donde sea) como cuando se seca un papel luego de haber sido mojado, con algunos vértices pelados, y con una quemadura en la tapa O_o 

Mi amigo, al parecer, no tuvo en cuenta cómo yo cuido mis libros, ni tampoco que lo que me permito, a veces, es dejar que los lomos se agrieten un poquitito (porque hay ediciones que al abrirlas les sucede eso) y lo hago con culpa. El tema es que no le dije nada de las cosas que pensaba que le iba a decir, después de todo no creo que lo haga a propósito. Soy testigo que así trata a sus propios libros.

La única certeza que tengo es que no le pienso prestar jamás un libro, mucho menos la continuación de El Nombre del Viento, El Temor de un Hombre Sabio, que lo tengo en óptimas condiciones.

CRIME SCENE: EVIDENCE.
(¿QUÉ SERÍA DE MI VIDA SIN EL HUMOR?)




le pegué cinta, pero el daño es irreversible.

¿Qué piensan ustedes de prestar libros? ¿Qué harían si su libro es devuelto en malas condiciones?

¡¡¡Un beso, nos leemos!!!

6 comentarios:

  1. Hola! La verdad es que no me molesta prestar libros, me gusta compartir la lectura con otros, pero, por suerte, jamas nadie me devolvió un libro en ese estado. No se si le diría algo pero seguro que no le vuelvo a prestar nada.
    Besos!

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    1. Hola :)
      Yo le vivo prestando libros a mi hermana, a mi sobrina, y a mi cuñada... *voy a editar el título de la entrada* porque tenes razón, es muy lindo compartir la historia que te gusta con otros... pero esta vez no pude más que enojarme muchísimo, más porque quiero mucho a la persona que se lo presté, y no sabía que era tan descuidado con la propiedad ajena. La cosa es que me lo dio en una bolsa, charlamos un rato (yo con la bolsita en la mano) y cuando llego a casa abro y veo "el siniestro" no lo podía creer.

      Besos ♥

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  2. Anilla, por Dios, te entiendo!!!! Me desespera que los libros estén rotos (hasta tengo una obsesión con que no se ensucie la parte de abajo cuando están en la biblioteca)

    Yo evalúo mucho a quién presto un libro y a quién no... ¡Es todo un tema! Pensar que hay gente que los dobla para leerlos, me desespera!

    Te dejo un beso grande y espero que tengas un excelente comienzo de año!

    Leo - http://sueniosypalabras.blogspot.com.ar/

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    1. ¡Hola, Leo! Claro, cada uno tiene sus cuidados (y sus obsesiones) yo no soy taaaan puntillosa, pero tampoco da usar el libro de apoya vaso, cenicero, o lo que se les ocurra.

      Muchas Gracias ♥

      Un besazo, y un buen comienzo de año para vos, también.

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  3. Es terrible cuando prestas un libro y te lo devuelven maltratado!
    a mí me pasó con El Psicoanalista de John Katzenbach que directamente me lo devolvieron destrozado, pero DESTROZADO, partido al medio, deshojado y al igual que tu pobre libro, mojado. No sé si lo metió en el lavarropas o qué corno hizo para dejarmelo así, pero después de esa experiencia simplemente ya no presto más libros a nadie. No es justo, pero si alguien que tiene una biblioteca hermosa y supuestamente ama los libros me lo devolvió en esas condiciones, siento que no puedo fiarme de nadie jaja (bueno, a los dos que te comentaron arriba, por ahí, POR AHÍ si se comportan sí les presto, pero no les digas shhhh jaja)

    besote y ojala que no tengas que volver a pasar nunca más por algo así!

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    1. Es que uno se pregunta: ¿qué hiciste con el libro? y se termina respondiendo: ¡¡¡De todo, menos leerlo!!!
      Claro, en mi caso, mi amigo es un colgado con sus libros, pero si la otra persona es cuidadosa... la sorpresa, o el horror viene por triplicado.
      Jajaj, ¡mis labios son una tumba!
      Esperemos que no me pase jamás. Por ahora, sólo prestamos a corto plazo y a personas selectas.
      Besos.

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